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Claves para el éxito Angel Emiliano Gómez Bueno Soluciones Empresariales La seguridad jurídica de la certificación Víctor Tarruella de Oriol Socio - Director General de ASESORÍA I+D+I La innovación: clave para la competitividad europea JOSE ISAIAS RODRIGUEZ GARCÍA-CARO DIRECTOR DELEGACIÓN CEOE BRUSELAS LA GESTIÓN DEL MEDIO AMBIENTE EN EL ENTORNO COMPETITIVO Víctor Tarruella de Oriol Socio - Director General de ASESORÍA I+D+I Cultura de aprendizaje y competitividad Domingo Rey Peteiro Director Gerente Sinapsys Business Solutions, S.L. EUROPA CONFÍA EN LA DEDUCCIÓN FISCAL POR I+D+I Víctor Tarruella de Oriol Socio - Director General de ASESORÍA I+D+I Creando Riqueza desde Galicia Javier López Janeiro Director M e t a N o e i n PROXECTOS, PROXECTOS E MÁIS PROXECTOS Marcelino L. Fernández Mallo SUBDIRECTOR DE BANCA VIRTUAL DE CAIXA GALICIA La integración de sistemas de gestión... y de personas Domingo Rey Peteiro Director Gerente Sinapsys Business Solutions. Business angel networks: Una guía para usuarios y una oportunidad de futuro Juan Freire & Ramom Nogueira ALAMUT BUSINESS NETWORK EMPRENDER E INNOVAR Guillermo Sánchez Vilariño Presidente Fundación CEL Iniciativas por Lugo Calidad y Excelencia Empresarial Domingo Rey Peteiro Director Gerente Sinapsys Business Solutions, S.L. DINNO: GESTIÓN AUTOMÁTICA DE LA I+D+i Manuel Galán Vázquez Director General SERVIGUIDE LA I+D GALLEGA NECESITA SUBIRSE AL CARRO DE LOS INCENTIVOS FISCALES Víctor Tarruella de Oriol Socio - Director General de ASESORÍA I+D+I NEGOCIOS REALES EN MUNDOS VIRTUALES Enrique Barreiro Alonso Director de la Escuela Superior de Ingeniería Informática de la Universidad de Vigo ESEI EL DIFÍCIL HORIZONTE DE LAS MICROPYMES EN EL MUNDO DE LAS TIC Redacción RDIDI INVERSIONES EN INNOVACIÓN Y RENTABILIDAD José María López Bourio (Presidente de AGESTIC- Asociación Gallega de Empresas de Tecnologías de la Información y Comunicación) CAPITAL HUMANO, INNOVACIÓN Y COMPETITIVIDAD Redacción RDIDI |
Estas claves, son aquellas por las cuales han permitido alcanzar buenos resultados, caracterizándola a la persona como una persona especial en su forma de ser y hacer, estas cualidades están presentes en muchas personas, las cuales han sobresalido, estas personas son personas comunes con una determinación extraordinaria, que les ha llevado a tener éxito. A continuación enumeramos algunas de las claves más importantes para alcanzar logros y formar parte del grupo de personas exitosas. OPORTUNIDADES Oportunidades las encontramos en todas partes y a todas horas, la prueba está en que existen muchas personas que ven las oportunidades y saben como aprovecharlas, las oportunidades no vienen a nosotros, tenemos que salir a buscarlas, no es tanto cuestión de suerte sino de logro, “la suerte se puede definir como la confluencia entre oportunidad y preparación”, para poder encontrar oportunidades debemos estar preparados, esta preparación implica aumentar nuestras habilidades y conocimientos para poder ver e implementar la oportunidad. “La oportunidad está para quien se atreva a afrontar retos y riegos además este dispuesta a prepararse y concentrarse”. Una forma de buscar oportunidades estrechamente ligado con la preparación es la creación o modificación de un producto o servicio, y su introducción en un mercado. INNOVACIÓN en un sentido estricto. Otra forma de oportunidad es una IDEA, una idea se puede convertir en una oportunidad o en una INNOVACIÓN. PERSEVERANCIA La perseverancia consiste en tener la capacidad de mantener la firme decisión de lograr algo, insistir las veces necesarias, sortear obstáculos con el fin de alcanzar nuestra meta u objetivo. Las personas que desarrollan su energía hacia algo particular, que mantienen un muy alto grado de motivación que les permite una mentalidad positiva para lograr sus objetivos, hacen sacrificios personales o realizan un gasto extraordinario para completar un determinado trabajo, son persistentes. La persistencia es la expresión de este deseo de realización a lo largo plazo, ya que no todo se puede lograr de un solo golpe, “El éxito se consigue dando pequeños pasos”, es una condición para transformar una idea en algo real. El miedo al fracaso puede provocar que la persona no sea persistente, que se detenga y trunque sus deseos, sus sueños. Una correcta actitud de persistencia permite que las personas comprendan que no siempre las cosas funcionan como pensamos, que hay necesidad de ser flexibles para encontrar una estrategia diferente, la persistencia no significa conseguir lo que queremos a costa de lo que sea. COMPROMISOS Cumplir con los Compromisos, diariamente hacernos compromisos pequeños y grandes en donde ponemos en juego nuestra responsabilidad para su cumplimiento, todos los compromisos que asumimos significan para nuestro subconsciente un compromiso con nosotros mismos, que afecta a nuestro nivel de auto-confianza y autoestima. Las personas exitosas, por lo general, se sacrifican y se esmeran en forma personal para concluir sus tareas. Colaboran con los demás para terminar a tiempo las tareas o toma su lugar si es necesario, se empeñan por mantener satisfechos a los clientes y valoran su relación a largo plazo con los mismos por encima de los beneficios a corto plazo. Son personas satisfechas consigo mismas porque se han dado cuenta que están cumpliendo. Se ganan la confianza de sus jefes, compañeros, clientes y familiares porque son personas responsables. CALIDAD (EXCELENCIA) Hacer un buen uso de sus recursos con relación al logro de un resultado definido. Estos identifican el trabajo de una persona que lo desempeña con aptitud y competencia. Calidad no es más que la capacidad de satisfacer a los demás, haciendo las cosas o servicios con excelencia. El criterio de calidad no debe verse solamente en la parte final de proceso de hacer algo, debe estar en todo momento. La calidad es solo la satisfacción que ofrece el resultado final de mi trabajo, mientras que la calidad final es la acumulación de la calidad en cada paso que implique la tarea encomendada. La calidad no está dirigida solamente a la producción de artículos, sino a toda actividad personal que hagamos. Es satisfactorio cuando después de hacer un trabajo se percibe que llena los requisitos y se logran los resultados esperados. Las personas que siempre se preocupan por la eficiencia y buscan la calidad, hacen las cosas mejor, más rápido y si es posible que más económico, trabajen para lograr y superar normas de excelencia, hacen uso de procedimientos que aseguren que los trabajos se concluyan y se hagan de acuerdo a los requisitos solicitados. Es posible desarrollar la eficacia y calidad en todas las cosas que hagamos, y lograr un resultado a ciento por ciento aprovechando las oportunidades, insistiendo y cumpliendo con los compromisos. “La excelencia puede derribar cualquier barrera”. RIESGOS (CALCULADOS) Cotidianamente en nuestras actividades el riesgo es una característica que nos acompaña. En algunas ocasiones se nos hace presente en situaciones extremas y en otros casos lo asumimos sin darnos cuenta. El riesgo es real y todas las personas tenemos que ver con él. Todas la personas que tiene éxito, alguna vez arriesgan a hacer algo, quien quiera llegar a ser una persona emprendedora tendrá que arriesgarse, cada riesgo debe tener un propósito o una intención para poder decidir correrlo. Es importante evaluar si realmente puede permitirse arriesgar, es necesario evaluar tanto la recompensa potencial como el riesgo potencial. Cuando nos atrevemos a correr un riesgo, este debe ser calculado, con la probabilidad de hacerlo lo más predecible posible. OBJETIVOS Y METAS Es importante empezar con una meta en la mente, que este clara para actuar eficazmente. Teniendo claridad en la meta, existe la seguridad de que las cosas que se hagan, contribuirán de modo significativo al objetivo que se tenga, ya sea en un empleo, una empresa, proyecto, etc. “Solamente llega a su objetivo o meta, quien sabe que es lo que quiere lograr”. Para la fijación de metas, debemos tener en cuenta que estas tienen que ser Medibles, Alcanzables, suponer un Reto, Específicas, Acotadas en tiempo y Realistas. Medible porque la meta se debe poder verificar, siendo necesario establecer algún mecanismo indicador para comprobar en forma cuantificable, si la meta se alcanzó. Alcanzable porque una meta debe ser objetivamente posible, factible. Debe suponer un Reto porque la menta es un desafío, no tendrá suficiente importancia como para que se preocupe en alcanzarla y ponga todo su esfuerzo e interés. Específica por que la meta debe ser concreta y clara. Acotada por que una meta debe tener un límite en el tiempo. Realista por que la meta debe estar dentro de la realidad que nos movemos, debe orientarse en las condiciones y circunstancias dadas tanto personal como empresarialmente. INFORMACION Tomar decisiones en la vida, implica tener suficiente información por lo tanto es imprescindible tener datos, antecedentes y detalles de lo que queremos hacer para que poder tener éxito. Hoy en día la información es un elemento de gran importancia para el desarrollo personal y empresarial, la información ha llegado a ser un bien de extremo valor y su búsqueda es una inversión. Para tomar decisiones adecuadas en la vida y en los negocios es necesario contar con la suficiente información, para minimizar los riesgos en acciones importantes, es fundamental recopilar la necesaria y útil, “quien posea más información y la utiliza adecuadamente está un paso por delante de los demás”. Existen diversos medios donde se pueden conseguir información: Internet (búsquedas, foros, blog), clientes, especialistas, técnicos, prensa, radio, televisión, encuestas, contactos, observación, test, etc. Las personas que buscan información se destacan porque, buscan información sobre clientes, proveedores, competidores o algo específico que les interesa, consultan a especialistas, técnicos e informes, Utilizan contactos o redes para obtener información útil. Angel Emiliano Gómez Bueno Soluciones Empresariales |
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La seguridad jurídica de la certificación Víctor Tarruella de Oriol Socio - Director General de ASESORÍA I+D+I Miembro del Círculo de Empresarios.
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A lo largo de la ultima década España se ha
situado como uno de los países europeos que más esfuerzos está realizando
en la promoción de la I+D+I. Prueba de ello, es el sistema de innovación
propiciado por la administración que incluye entre otras, ayudas como
subvenciones y créditos reembolsables, ayudas destinadas al estimulo de
las empresas de Capital Riesgo, y deducciones de la cuota del Impuesto
sobre Sociedades de parte de los gastos incurridos en proyectos de I+D+I.
Aun y con todo los resultados relativos al porcentaje del PIB español dedicado a la I+D+I no cumplen con las expectativas marcadas por el Ejecutivo. Sin embargo, en cifras absolutas el incremento de éste porcentaje en los últimos años ha sido muy considerable, debido sobre todo a la deducción fiscal. La mejor de los países de la OCDE, considerada a nivel internacional como modélica en lo que respecta al fomento de la innovación gracias a las constantes mejoras que se han ido incorporando en la misma. Entre sus atractivos fundamentales se pueden considerar sus generosos porcentajes aplicables, hasta un 70% de los gatos incurridos en actividades de I+D sin importar el tamaño de la empresa, aplicables sobre una gran amplitud de actividades como, nuevos productos, procesos, software, etc. Además tiene efectos financieros inmediatos sobre la cuenta de resultados, y en caso de no poder deducirse en el ejercicio fiscal, la empresa dispone de 15 años para aplicarlos. Pero generar la deducción no es fácil, ya que hace falta combinar un mínimo de conocimientos tanto técnicos como fiscales en la materia para generarla con rigor, lo cual hasta ahora dejaba a la empresa en una posición de riesgo ante la posible inspección. Y es que los efectos económicos negativos derivados de una aplicación errónea de la deducción son cuantiosos, por lo que el miedo a deducir fiscalmente por I+D+I es todavía patente en nuestro tejido. Con vistas a solventar esta situación, nuestro ordenamiento jurídico ha evolucionado con la aprobación del Real Decreto 1432/2003, de 21 de noviembre que ofrece a las empresas un entorno de seguridad jurídica total en la deducción fiscal por la realización de actividades de I+D+I. Con ello, el Ministerio de Industria Turismo y Comercio (MITyC) puede emitir a las empresas que lo soliciten Informes Motivados vinculantes para Ministerio de Hacienda relativos al cumplimiento de los requisitos científicos y tecnológicos a efectos de la aplicación e interpretación de deducciones fiscales por actividades de I+D+I. Los pasos a seguir para la obtención del Informe Motivado, comienzan con la certificación de los proyectos por una entidad de certificación de proyectos de I+D+I debidamente acreditada por la Entidad Nacional de Acredicatión (ENAC) Esta, actúa como proveedora de un criterio independiente y cualificado garantizando un proceso de evaluación transparente, ya que tienen que cumplir con requisitos de independencia, credibilidad, capacidad técnica, rigurosidad, y la emisión de dictámenes con criterios sistemáticos y únicos. La entidad de certificación exigirá que la memoria técnica y contable del proyecto cumpla con los requerimientos marcados por la administración en el Real Decreto 1432/2003 por lo menos en cuanto a contenidos. Entonces expertos técnicos en la materia de la entidad evalúan la naturaleza del proyecto según las definiciones del Art. 35 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades (RDL4/2004) y la adecuación de los presupuestos al mismo, y Auditores contables auditan los gastos efectivamente incurridos en el proyecto en el ejercicio fiscal. Una vez finalizada la evaluación por parte de los expertos y auditores, el Comité Técnico de la entidad de certificación evaluará que el proceso de certificación haya sido correcto y revisará las evaluaciones de los expertos, emitiendo un Informe Técnico Conclusivo (certificado) basándose en las conclusiones de éstos. Con éstos documentos y dos copias de la memoria evaluada, la empresa podrá solicitar al MITyC mediante documento oficial, disponible en el RD1432/2003, el Informe Motivado vinculante para el Ministerio de Hacienda. Es importante recordar que la opción de solicitar Informes Motivados a la Administración es una opción totalmente voluntaria. Con ello, lo que se ha pretendido es que aquellas empresas que quieran deducir con 100% de seguridad tengan garantiza así su tranquilidad. La certificación de proyectos de I+D+I, además de ser indispensable para deducirse con seguridad tiene otras importantes ventajas para la empresa. Demuestra a cualquier parte interesada (dirección, accionistas, posibles inversores etc) la naturaleza del proyecto y la coherencia de sus presupuestos y/o gastos, sobre todo para la toma de decisiones estratégicas. Actúa como referencia para la empresa al facilitar la sistematización, eficacia, y homogeneidad a la hora de definir, documentar y gestionar sus proyectos de I+D+I. También actúa generando mecanismos de control, reduciendo los riesgos asociados al proyecto. Puede aumentar el capital intangible de la empresa, al demostrarse la base innovadora que puedan tener los proyectos de la misma, además de ser una marca de excelencia que fortalece la imagen corporativa de la empresa que realiza el proyecto. En definitiva, el aprovechamiento de nuestros generosos y ahora más seguros que nunca incentivos fiscales por realizar actividades en I+D+I está más que nunca al alcance de nuestras empresas, teniendo el compromiso éstas de mejorar su cuenta de resultados, ahora es más posible. Es preciso generar la deducción a conciencia, invirtiendo en los recursos y la preparación especifica necesaria para cumplir al cien por cien con los requisitos establecidos legalmente, creando así un apoyo documental detallado, ya sea por la propia empresa como por empresas especialmente cualificadas para prestar este servicio. Siguiendo esta opción conservadora, el riesgo se reduce al mínimo, rentabilizando al máximo la inversión empresarial en Investigación, Desarrollo e Innovación Tecnológica. Víctor Tarruella de Oriol Socio - Director General de Asesoría I+D+I Miembro del Círculo de Empresarios. |
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La innovación: clave para la competitividad europea JOSE ISAIAS RODRIGUEZ GARCÍA-CARO DIRECTOR DELEGACIÓN CEOE BRUSELAS |
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Ante el imparable fenómeno de la
globalización y el enorme empuje de las economías emergentes, la política
de innovación constituye uno de los elementos clave para mantener y
fomentar el crecimiento en Europa. Para ello, la Unión Europea (UE) debe
fijarse como uno de sus objetivos principales el conseguir una posición de
liderazgo en materia de Investigación, Desarrollo e Innovación,
estableciendo una política de innovación eficaz.
Pero, cuando hablamos de innovación ¿a qué nos estamos refiriendo realmente?. La innovación es un enfoque global de la gestión empresarial que incluye la creación y la introducción de nuevos productos y servicios, así como el uso de nuevos procesos y métodos de explotación. Incluye cambios revolucionarios y cambios derivados de mejoras constantes. La innovación es importante para todas las empresas, de todos los tamaños, tanto en los sectores tradicionales con baja tecnología, como en los nuevos sectores de alta tecnología. La innovación es, a largo plazo, el motor del crecimiento económico. Se expande cuando se establecen las condiciones que incitan a los empresarios a asumir riesgos y, por tanto, a crear nuevas fuentes de riquezas y de empleo. Por tanto, las empresas son las protagonistas en este proceso ya que son generadoras del cambio, creando y reaccionando ante nuevas oportunidades. Sin embargo, existe un déficit innovador, cuyas causas son, en ocasiones, internas a las propias empresas, pero en muchas otras, son externas. A este respecto hay que señalar, en primer lugar, que la sociedad europea apoya menos la asunción de riesgos, el espíritu de empresa y la adopción de nuevas tecnologías, que son requisitos clave para el éxito de la innovación. En segundo lugar, que los mercados europeos de bienes y servicios no proporcionan a los empresarios y a sus empresas el equilibrio necesario entre oportunidades, riesgos e incentivos para innovar. En tercer lugar, que el sistema educativo europeo obtiene menores resultados que muchos otros países a la hora de facilitar a sus ciudadanos conocimientos clave en ámbitos tales como las matemáticas, las ciencias, las técnicas, las tecnologías de la información y de la comunicación o la gestión. En cuarto y último lugar, que en Europa la carga fiscal pesa demasiado, especialmente sobre los innovadores, los empresarios, y desde luego, sobre las empresas. Este déficit de innovación es uno de los factores que contribuyen más a la incapacidad de Europa para hacer frente con éxito a la competencia de las economías más competitivas en el mundo. Por ello, las empresas europeas han sido más lentas en entrar en nuevos mercados e introducir nuevos procesos, productos y servicios. Llegados a este punto, es importante señalar que son las actividades empresariales las que determinan el grado de innovación de una economía. Sin embargo, varios elementos influyen en la capacidad de innovar de las empresas, la mayoría de los cuales se ven afectados por las decisiones de los gobiernos y de las instituciones públicas. Así, a través de sus acciones, los gobiernos desempeñan un papel esencial en el establecimiento de un entorno que incite a las empresas a innovar. Se trata, entre otras cosas, de establecer un marco macroeconómico estable que ofrezca a los empresarios la previsibilidad necesaria para invertir a largo plazo en la innovación. Podríamos decir que existen cinco factores esenciales que son considerados como condiciones favorables a la innovación. Las actitudes positivas hacia la asunción de riesgo, el espíritu de empresa y las nuevas tecnologías; unas condiciones de mercado favorables; un amplio desarrollo y una extensa difusión de los nuevos conocimientos e ideas; la rápida disponibilidad de personas cualificadas; y un acceso fácil al capital-riesgo. Igualmente, los ciudadanos europeos tienen que ser más positivos con respecto al riesgo, al espíritu de empresa y las nuevas tecnologías, y adoptar más rápidamente los productos y servicios innovadores. Las universidades e institutos de investigación deben crear y difundir los nuevos conocimientos más eficazmente. Deben procurar que haya un nivel suficiente de competencias necesarias para apoyar la creatividad, la innovación y la dinámica empresarial. Los gobiernos, por su parte, deben contribuir en la evolución de las actitudes de los ciudadanos con respecto a la innovación, mejorar los sistemas de educación y formación (a todos niveles) y revisar las condiciones estructurales que, para las empresas, constituyen incentivos u obstáculos a la innovación. Asimismo, el espíritu empresarial constituye un pilar fundamental de la innovación, la competitividad y el crecimiento. Se ha observado una correlación positiva y sólida entre espíritu empresarial y resultados económicos en términos de crecimiento, supervivencia de empresas, innovación, creación de empleo, cambio tecnológico, incremento de la productividad y exportaciones. Por parte de la UE, el Consejo Europeo de Primavera de marzo de 2006, abogó por una mayor inversión en conocimiento e innovación. La finalidad no era otra que proveer a la investigación y a la innovación de más y mejores medios, a nivel nacional y europeo; crear un entorno dinámico, mejorando la cooperación y la transferencia de tecnología entre la investigación pública y la empresa; y buscar la excelencia y la innovación en todos los niveles de educación y formación. Posteriormente, el 20 de octubre de 2006, se celebró en Lahti (Finlandia), una Cumbre informal que reunió a los Jefes de Estado y/o de Gobierno de los Estados miembros para tratar, esencialmente, la cuestión de innovación como clave para la competitividad europea. Estas cuestiones se materializan en que, entre 2000 y 2006, la UE ha invertido, a través de los Fondos Estructurales, alrededor de 10.500 millones de euros en la investigación, el desarrollo tecnológico y la innovación. Sin embargo, los datos demuestran que este esfuerzo no es suficiente para convertir a Europa en la economía más dinámica y competitiva del mundo en 2010, de acuerdo con el objetivo fijado en la Estrategia de Lisboa. De esta manera, invertimos menos en investigación e innovación que nuestros principales competidores. Como ejemplo, la UE en su conjunto dedica a la investigación el 1,96% del PIB, frente al 2,59% de Estados Unidos, el 3,12% de Japón y el 2,91% de Corea del Sur. En el período 2007-2013, la Unión Europea, además de las ayudas estructurales, contempla financiar actividades para la promoción de la innovación, la investigación y el desarrollo, a través de diferentes programas. Así junto con el fondo especial para la I+D que, por valor de 2.000 millones de euros, España consiguió en las negociaciones del Consejo Europeo de diciembre de 2005, dentro de las nuevas Perspectivas Financieras, hay otros programas de gran interés para las empresas. De ellos, dos en concreto merecen una atención especial. Me refiero al Séptimo Programa Marco de I+D y al Programa para la Innovación y la Competitividad (PIC). Pero por muy bueno que sea un programa, nacional o comunitario, por muchos fondos que ponga a disposición de quien quiera optar a ellos, si no hay la voluntad suficiente para competir en el logro de los mismos, todo será en vano. Esperemos que la actuación de España en el Séptimo Programa de I+D sea mejor que la realizada en el anterior. No olvidemos que la capacidad de nuestras empresas, con el apoyo de todos los demás actores, para colmar el déficit de innovación será el elemento clave para que en el futuro los europeos accedamos a niveles de vida más elevados, a empleos más numerosos y a una mejor calidad de vida. Bruselas, 14 de abril de 2007 |
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LA GESTIÓN DEL MEDIO AMBIENTE EN EL ENTORNO COMPETITIVO Víctor Tarruella de Oriol Socio - Director General de ASESORÍA I+D+I Miembro del Círculo de Empresarios. Actualmente existen varias ayudas públicas para la realización de inversiones en materia ambiental. De un lado, pueden obtenerse fondos en forma de subvenciones y créditos. Por otro lado, en materia tributaria, las empresas pueden aplicarse una deducción fiscal por las inversiones realizadas para la protección del medio ambiente, instrumento que exige un enorme rigor para su correcta aplicación. |
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En los últimos años, la financiación para la
I+D+i y para la protección del medio ambiente ha estado protagonizada por
cambios culturales importantes en el tejido industrial. Ahora si, los
incentivos económicos a la innovación y a la protección del medio ambiente
juegan un papel esencial a la hora de maximizar beneficios por parte de
las empresas. En el caso concreto del medio ambiente, las exigencias
legales y las posibles sanciones animan a las empresas a invertir en
mejoras, pero gracias a las ayudas oficiales éstas se pueden acometer de
forma más inmediata.
En materia de deducciones fiscales, la Ley 4/2004 del Impuesto sobre Sociedades recoge que las inversiones realizadas en bienes del activo material destinadas a la protección del medio ambiente (consistente en instalaciones que eviten la contaminación atmosférica procedente de instalaciones industriales, la contaminación de aguas superficiales, subterráneas y marinas y la reducción, recuperación o tratamiento de residuos industriales) darán derecho a practicar una deducción en la cuota íntegra del 10% en el ejercicio 2006 . Asimismo, podrá aplicarse esta misma deducción por las inversiones realizadas en bienes de activo material nuevos, destinadas al aprovechamiento de energías renovables entre otras. Sin embargo, a pesar de ser un instrumento impulsor de la innovación y la protección ambiental, la deducción a aplicarse en años sucesivos será de un 8% en 2007, un 6% en 2006 y así sucesivamente hasta su desaparición. Tanto la deducción fiscal como las ayudas para la realización de inversiones en materia ambiental han penetrado en el panorama empresarial español de manera creciente. Así pues, los últimos datos proporcionados por el INE en su encuesta del gasto de las empresas en protección ambiental, correspondiente a 2004, revelan que la inversión de la industria aumentó un 13,2%, situándose en 2.223,1 millones de euros. Los gastos corrientes destinados a la protección del medio ambiente ascendieron a 1.275,7 millones de euros, mientras que las inversiones en equipos integrados y en equipos independientes alcanzaron los 947,4 millones de euros. Las inversiones más importantes se destinaron a reducir las emisiones atmosféricas (con un aumento del 32,4%) y la gestión de las aguas residuales, con un incremento del 2,2%. En este marco de inversiones, destaca de manera especial el horizonte planteado por la Unión Europea (UE) en materia de energía orientado a la disminución de los gases de efecto invernadero. Así, en virtud de los compromisos adquiridos en el Protocolo de Kyoto, la UE debe generar el 20% de la energía primaria a través de energías limpias en el horizonte 2020. Este compromiso ha sido incorporado en España a través del Plan de Energías Renovables (PER), elaborado con el propósito de reducir los consumos de energía de los españoles y aminorar la dependencia energética española del exterior, que prevé generar el 12% de la energía primaria a partir de fuentes renovables para el año 2010. Para potenciar este objetivo, se aprobó en España el Real Decreto 436/2004 , por el que se establecen unas primas para la potenciación de las energías renovables que facilitan su inserción en el tejido energético español. En efecto, el impulso de las energías renovales es de vital importancia dado que, según la Asociación de Productores de Energías Renovables (APPA), su producción evita importaciones energéticas (España importa más del 85% de la energía primaria), con la consiguiente reducción del déficit comercial. Sólo en energía eólica se ahorró en 2006 en España unos 1.060 millones de euros en importaciones directas. Además, los retornos económicos directos y calculables de la energía eólica para la sociedad española superaron en dicho año los 2.000 millones de euros según la APPA, una cantidad que duplica con creces el coste de las primas. Asimismo, las empresas deberán tener en cuenta que la entrada en vigor del denominado segundo Plan de Kioto supondrá oportunidades de inversión y esfuerzos tecnológicos adicionales, al establecer entre sus objetivos el recorte de los derechos de emisión de CO2 en un 16,6% frente a los valores anteriormente establecidos, disminución que viene marcada por los objetivos asumidos por la Unión Europea en el marco del Protocolo de Kyoto. Así, conforme a la Decisión 2002/358/CE del Consejo , de 25 de abril de 2002, relativa a la aprobación por la UE del Protocolo de Kyoto, España tiene un compromiso de no sobrepasar en más de un 15% las emisiones de gases de efecto invernadero respecto a un año base . Sin embargo, en 2004 las emisiones totales de GEI alcanzaron casi un 48% de aumento respecto a las emisiones dicho año. De cara a un futuro casi inmediato, las empresas españolas ya han comenzado a desarrollar estrategias para reducir las emisiones de CO2 procedente de sus procesos productivos. Unas consisten en actuaciones para la reducción de las emisiones por absorción por sumideros de carbono, traducida en la implantación de grandes masas forestales que absorban el CO2 emitido a la atmósfera. Otra estrategia llevada a cabo por las empresas españolas consiste en la puesta en práctica de Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDL) consistentes en la realización de proyectos que generen un ahorro de emisiones en países en desarrollo, inversiones que, por otro lado, generan créditos de CO2 muy valiosos para las empresas. La creciente conciencia de las empresas respecto a la protección ambiental las motiva a poner en marcha proyectos de mejora muy costosos aunque imprescindibles. En este escenario, cobra un protagonismo especialmente relevante el apoyo económico que pueden recibir de parte de la Administración y para poder acceder a él de manera eficiente y rentable conviene plantearse la posibilidad de contar con ayuda especializada externa. |
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Cultura de aprendizaje y competitividad Domingo Rey Peteiro Director Gerente Sinapsys Business Solutions, S.L. "Open Solutions for your Business" www.sinap-sys.com |
En cierta ocasión, asistiendo a un curso, el profesor comenzó escribiendo en la pizarra las siguientes palabras:
En aquel momento los alumnos, un tanto sorprendidos, dudamos de la intención de aquellos enunciados. Una vez acomodados, el profesor comenzó a explicar el significado y el motivo de aquellas palabras. |
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Cometer errores: Es frecuente encontrarnos en situaciones en las que admitir los errores propios es difícil por temor a las consecuencias: miedo al ridículo, miedo a castigos o represalias, miedo a que nos evalúen negativamente, etc. Debemos asumir las equivocaciones no como fracasos sino como etapas del proceso de aprendizaje (una equivocación no se convierte en una falta hasta que te niegas a corregirla). Reconocer los errores requiere tomar conciencia de nuestras expectativas, valores, prejuicios y modelos mentales . Es necesario estar en continua alerta, puesto que estos factores determinan nuestros pensamientos y nuestros actos. Una de las mayores barreras del aprendizaje radica en la dificultad de “desaprender” lo aprendido. Copiar: Desde niños nos han inculcado el estilo de trabajo individual, en lugar del valor del trabajo en grupo. Nuestro trabajo siempre será más eficaz y eficiente si compartimos los conocimientos y experiencias con los demás colaboradores, aprendiendo y mejorando juntos día a día. La complejidad de los negocios, requiere colaboración, innovación, implicación, comunicación. Nuevos avances tecnológicos, métodos de trabajo, estrategias exitosas, ... en la época de la globalización de los mercados, el trabajo en equipo, la vigilancia tecnológica y el benchmarking son herramientas básicas de competitividad. Preguntar: Es preciso estar dispuestos a reconocer nuestra ignorancia y nuestras limitaciones, sabiendo que este es un requisito esencial para desarrollar nuestro potencial intelectual. Las preguntas: . Propician un clima de confianza y mejora la relación con nuestros colaboradores. . Nos ayudan a mantener una actitud abierta y constructiva, con vocación de entender a nuestros interlocutores. Divertirse: Algunas creencias religiosas, nos ha llevado a considerar el trabajo como un castigo divino. Bajo esta premisa, es difícil que las personas desarrollen todo su potencial en el desempeño de sus funciones. La motivación debe sustituir a la imposición. En las organizaciones, el trabajo debe ser fuente de satisfacción de las personas, potenciando su autoestima, el espíritu de pertenencia y las oportunidades de autorrealización. Es preciso que las condiciones de trabajo reúnan las cualidades necesarias para entusiasmar a los trabajadores en el “qué hacer” y en el “cómo hacerlo”. Cultura de aprendizaje y competitividad Existen numerosas definiciones de cultura organizacional. Menguzzato y Renau definen la cultura organizativa como “el conjunto de valores, creencias, actitudes, expectativas y modelos mentales comunes a todos o por lo menos a la gran mayoría de los miembros de una organización y que actúan como normas implícitas que influyen en su comportamiento”. La cultura habitualmente es implícita, tácita, invisible e informal. La cultura organizacional existe aunque no la hayamos definido, opera de forma espontánea aunque no seamos conscientes de su existencia ni de su influencia. Pero... ¿cuál es la influencia de la cultura organizacional en la capacidad de aprendizaje y en la competitividad de una empresa?. La cultura condiciona la forma de las relaciones entre las personas, el éxito de las estrategias empresariales, de cualquiera de las decisiones, de los planes de actuación. La cultura condiciona la eficacia, eficiencia y la efectividad de todas y cada una de las acciones en el seno de cualquier organización. La cultura puede favorecer la cohesión o la segregación, la coherencia o la incoherencia, la motivación o la desmotivación, la coordinación o la descoordinación, en definitiva: el éxito o el fracaso. Puede afirmarse por lo tanto que la cultura es el factor más integrador o más desintegrador de cualquier organización. La cultura de la inmensa mayoría de organizaciones no fomenta el aprendizaje. Cuando esto ocurre, se despilfarra el mejor y mayor de los recursos disponibles en la empresa: el potencial de las personas. Y éste es precisamente el mejor y mayor de los recursos disponibles porque “la única fuente de ventaja competitiva sostenida de una organización es su capacidad para aprender más pronto que la competencia”. Peter Senge . Muchas empresas buscan la mejora de la competitividad aplicando la última metodología de moda que han visto en una empresa vecina: . Reingeniería . Empowerment . Benchmarking . Just In Time . Dirección por Objetivos . Gestión por Procesos . Gestión por Competencias . Gestión del Conocimiento . Gestión del Talento . etc. La mayoría de, estos proyectos fracasan rotundamente al enfrentarse a culturas ancladas en la jerarquía, la obediencia, la fragmentación, los resultados a corto plazo, el conservadurismo, el individualismo, la falta de transparencia y un largo etcétera de valores, actitudes, creencias, expectativas y modelos mentales que dificultan el aprendizaje organizacional. Recomendaciones a los Directivos: Por su trascendencia, los directivos no deben confiar la cultura al libre albedrío. La cultura organizacional debe ser gestionada como uno de los elementos más importantes de la organización, puesto que determina los elementos restantes (visión, misión, valores, políticas, estructura, estrategias, procesos, recursos, etc.). Pero ... ¿cómo gestionar la cultura de las organizaciones? Aunque no existen metodologías fiables y estandarizadas que nos permitan abordar el proceso de cambio cultural de forma estructurada, podemos gestionar la cultura teniendo en cuenta al menos los siguientes fundamentos: . La cultura (implícita o explícitamente) es definida por los fundadores y/o la alta dirección, con su actitud y ejemplo diario, con su estilo de liderazgo y los valores que trascienden en todas las decisiones. . El cambio cultural requiere coraje, decisión y dedicación de la alta dirección. No se puede delegar. . Cambiar la cultura de una organización es un proceso delicado, complejo, lento y que requiere un ingente esfuerzo y dedicación de todo el personal... sin embargo, el beneficio potencial compensa sin duda todos los inconvenientes. . La cultura de una organización está influenciada por factores internos (visión de los fundadores, historia de la compañía, estilo de liderazgo, nivel de formación de los empleados, sistemas de valoración del desempeño, sistemas retributivos, lenguaje verbal y corporal, ...) así como por factores externos (ámbito social, político, cultural y económico). . La cultura debe ser coherente con la estrategia de la empresa, y con todos los factores internos y externos relacionados. . El cambio cultural debe provenir de dentro, no podemos esperar ni debemos permitir que un agente externo (cliente, consultor, proveedor...) modele nuestra cultura. No existen dos organizaciones con culturas idénticas. Sin embargo, es posible establecer una serie de características comunes entre aquellas culturas que favorecen el aprendizaje: . Liderazgo de la Dirección (desarrollando la cultura con coherencia y predicando con el ejemplo) . Orientación a los clientes (internos y externos) . Implicación y desarrollo de las personas . Conciliación de los intereses individuales y los de la organización . Fomento de la creatividad y la innovación . Filosofía de mejora en un clima de confianza (no se buscan culpables de los problemas, sino causas y soluciones) . Reconocimiento de los éxitos, racionalidad en los fracasos . Comunicación interna y externa eficiente y efectiva . Cooperación para la competitividad (coopetitividad) tanto a nivel interno (personal) como externo (proveedores, clientes y otros organismos colaboradores) . Gestión basada en datos y hechos . Visión sistémica (debemos ver y comprender nuestras organizaciones no como objetos o máquinas, sino como sistemas de interacción, como organismos vivos) En estas características están incluidos los ocho principios de la Gestión de la Calidad Total establecidos en la norma UNE-EN-ISO 9004: 1. Enfoque al cliente 2. Liderazgo 3. Participación del personal 4. Enfoque basado en procesos 5. Enfoque de sistema para la gestión 6. Mejora continua 7. Enfoque basado en hechos para la toma de decisión 8. Relaciones mutuamente beneficiosas con el proveedor Tal y como se expone en la mencionada norma: “el uso exitoso de los ocho principios de gestión por una organización, resultará en beneficios para las partes interesadas, tales como mejora en la rentabilidad, la creación del valor y el incremento de la estabilidad”. La cultura debe ser considerada como los cimientos sobre los que se construye la Calidad Total. Debemos diseñar y construir estos cimientos de modo que aseguren estabilidad y consistencia en el desarrollo futuro de nuestras organizaciones. A medida que pasan los años, comprendo y aprecio más el mensaje de aquel profesor. Cuando me corresponde liderar un grupo nuevo, comienzo explicando a los integrantes cuatro sencillas reglas para recordar la importancia de la cultura de aprendizaje y la coopetitividad: Comete errores Copia Pregunta Diviértete |
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EUROPA CONFÍA EN LA DEDUCCIÓN FISCAL POR I+D+I Víctor Tarruella de Oriol (Director General ASESORÍA I+D+I) La Comisión Europea ha emitido recientemente un comunicado apoyando un uso eficaz de los incentivos fiscales en favor de la I+D. Bruselas entiende que dichas ayudas estimulan la inversión en este campo y pretende clarificar y homogeneizar las reglas aplicables a éstas, con vistas a ofrecer a los inversores una mayor transparencia en su gestión. En contrapartida, nuestra reforma tributaria plantea la reducción gradual de las deducciones fiscales al I+D+I hasta 2012, dando con ello un giro de ciento ochenta grados a la política de estímulo a la innovación que hasta ahora se estaba propiciando con éxito en nuestro país, y en la cual muchas empresas han basado sus inversiones. La idea inicial de Hacienda es reemplazar esas ayudas directas por una bonificación de hasta el 40% en las cotizaciones sociales correspondientes al personal investigador. Para la Comisión Europea dicho cambio supone, en realidad, un recorte severo contrario a su política: que las deducciones por I+D+I aumenten y no que se reduzcan. |
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Que nuestra inversión en I+D+I es cada vez mayor es un hecho. Según el INE el gasto español ha superado por primera vez la barrera de los 10.000 millones de euros en 2005, con un incremento del 14% respecto a 2004, para alcanzar el 1,13% de Producto Interior Bruto (PIB). Pero además existen muchas actividades de desarrollo pendientes de aflorar y que al realizarse próximas al ámbito de la producción, resultan difíciles de identificar. Aún así, seguimos a la cola de la Unión Europea de los 15, sólo por delante de Italia, Portugal y Grecia. Según el INE, la media europea gasta un 1,86% de su PIB en I+D, y hay países como Suecia que invierten cerca de un 4% de su PIB, casi 3 puntos porcentuales más que España. Así, teniendo en cuenta nuestro objetivo a alcanzar según lo establecido en la Agenda de Lisboa (alcanzar el 2% del PIB destinado a la I+D en 2010), queda aún un largo camino por recorrer. El Gobierno ha realizado un esfuerzo general en la potenciación de las ayudas al I+D+I nada desdeñable. Las nuevas partidas incluyen dentro del programa Ingenio 2010 un aumento del 23% de la dotación presupuestaria para 2007, en el que se gastará 8.059 millones en actividades relacionadas con la I+D+I, de los que 6.477 irán destinados a investigación civil y 1.582 a investigación militar. Pero se equivoca quien crea aún que el problema se va a resolver sólo con subvenciones. La deducción genera efectos financieros inmediatos en el momento de presentar la declaración del Impuesto sobre Sociedades y se adapta a la coyuntura económica de la empresa. En esta línea, si una compañía no tiene beneficios pero dedica recursos a I+D+I, se puede guardar el derecho a deducirse por el esfuerzo actual en un ejercicio futuro donde la cuota íntegra ajustada sea positiva. Es decir, cuando le corresponda pagar impuestos. Las empresas españolas invierten en I+D+I porque necesitan mejorar sus estructuras productivas y sus niveles de competitividad en el mercado. Pero invierten más, si parte de la factura la pueden descontar de impuestos, por lo que la deducción fiscal retroalimenta l círculo virtuoso de la I+D+I. Nuestro tratamiento impositivo como de subvenciones de la inversión en I+D+I se ha caracterizado siempre por ser uno de los más generosos de los existentes en el conjunto de la UE. De hecho, en España, estas deducciones, cuya existencia desconocen muchas empresas, permiten a las compañías desgravarse hasta el 70% de su gasto en proyectos innovadores y, en conjunto -especialmente en el caso de empresas muy intensivas en I+D-, pueden generar un ahorro global de hasta el 50% de los impuestos a declarar. Si las deducciones fiscales de nuestros socios europeos se mantienen o van a más y sólo la española a menos ¿no habría que plantearse que se está cometiendo un error? |
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Creando Riqueza desde Galicia Javier López Janeiro Director M e t a N o e i n Históricamente, Galicia ha sido considerada una región pobre y no precisamente por falta de recursos, si la comparamos con otras regiones del entorno europeo, donde incluso han sufrido varias guerras devastadoras. En mi opinión, es más por la incapacidad de poner las cosas en común y la dificultad de lograr “entusiasmo colectivo”. Es decir, de capacidades emprendedoras. Pero, ¿cómo se crea riqueza? Principalmente, a través de las empresas, pues la finalidad real de una empresa es ofrecer productos y servicios que necesita la sociedad, recibiendo unos beneficios en contraprestación. |
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Adam Smith, en su tratado La Riqueza de las Naciones (1776), determinó que los factores para la creación de la riqueza eran la Tierra (recursos naturales), el Capital (recursos monetarios, maquinaria, herramientas…) y el Trabajo (mano de obra). Posteriormente Savage (1991) añadió el Conocimiento (el "saber qué hacer" y el "saber cómo hacer" ) aunque ya existía como tal, y estos conceptos todavía siguen de plena actualidad, pues lo que ha variado en el tiempo es la importancia relativa de cada uno para conseguir crear riqueza. Durante la etapa agraria, los factores más determinantes eran la Tierra y el Trabajo. En Galicia, nuestro sistema organizativo estuvo basado en el minifundismo, causando una falta de rentabilidad que provocó el abandono actual. Muchas regiones europeas nos ganaron la partida, pues todavía hoy, parte de su riqueza está asentada en actividades primarias muy competitivas, como la producción de flores en Holanda, la madera en Finlandia, las bebidas derivadas de la uva en Francia (Burdeos, Coñac, Champagne...), etc. En la etapa industrial, los dos factores principales que marcan las diferencias son el capital y el trabajo, algo que todavía podemos apreciar en China, donde las grandes inversiones mundiales junto con su mano de obra, están generando una gran riqueza, no solamente para ellos, sino para todo el globo. Sin embargo, hoy en día, para crear riqueza en los países desarrollados, los factores fundamentales son el Conocimiento y en menor medida el Capital.
Ahora bien, independientemente de la proporción de estos factores (ingredientes), el elemento indispensable para crear riqueza, es el emprendedor, pues es quien tiene la responsabilidad de amalgamarlos para conseguir un nuevo producto o servicio atractivo, “vendible en el resto del mundo”, por el cual distintos mercados estén dispuestos a pagar por él y pueda recibir un beneficio a cambio. Por ello, además de los cuatro factores mencionados, un emprendedor necesita:
Por tanto, a largo plazo, no puede haber desarrollo económico sin un tejido empresarial fuerte y competitivo. Un sector empresarial dinámico, abierto, innovador, capaz de detectar necesidades en el entorno global. El secreto está en encontrar la forma de hacer que el conocimiento genere ingresos . |
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PROXECTOS, PROXECTOS E MÁIS PROXECTOS Marcelino L. Fernández Mallo SUBDIRECTOR DE BANCA VIRTUAL DE CAIXA GALICIA |
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Hai un mes aproximadamente, The Guardian publicaba un polémico artigo baixo o título “The age of technological revolution is 100 years dead”. O seu autor, Simon Jenkins, defende na reportaxe a tese de que a revolución tecnolóxica non é máis ca unha evolución evidente dos desenvolvementos traídos pola revolución industrial. Entre outras provocativas afirmacións, sostén que o PC non é un impactante avance tecnolóxico senón unha extensión da comunicación electrónica tal como era coñecida hai un século. O xornalista británico recorre ao libro “The Shock of the Old”, de David Edgerton, para presentar unhas reflexións interesantes para a correcta valoración do fenómeno tecnolóxico. Así, pregunta a quen queira responder, “como é posíbel que na era dixital asistamos ao máis intenso tráfico marítimo de mercadorías da Historia?”, ou se “non resulta paradoxal que o sector de maior crecemento en Gran Bretaña sexa o bricolaxe e o mobiliario doméstico?” Porén, as afirmacións que me pareceron de especial significación de cara á definición de políticas de innovación útiles, refírense á estratexia tecnolóxica dos países “intelixentes”. Segundo Edgerton, “se os países atendesen aos fins e non aos medios, malgastarían menos e acertarían máis”, unha frase á que me sumo entusiasticamente. Para rematala, engade: “Os políticos proclaman como claves para o crecemento económico verteren fondos en investigación pública sen decatárense de que a transferencia tecnolóxica no mercado global é practicamente gratuíta. Os países intelixentes alugan a tecnoloxía que precisan.” Mantendo unha liña similar, exprésase nunha recente entrevista Alberto Mazagatos, director xeral de Cisco, que afirma en titulares que “Innovar é adoptar tecnoloxía, non parila.” Nesta colaboración non imos descualificar a importancia da Investigación para o progreso dun país, pero si defenderemos a necesidade de racionalizar a estratexia de I+D+I de maneira que os recursos dedicados á Innovación consigan un efecto importante e duradeiro sobre a nosa economía. O que se propón neste artigo é dármoslle a volta á fórmula típica Investigación + Desenvolvemento + Innovación e lela na dirección contraria. Noutras palabras, que sexa a Innovación (ou sexa, a necesidade de diferenciación das empresas galegas) a forza motriz dos procesos de desenvolvemento e dos equipos de investigación.
Esta é a situación de partidaVolvamos ás citas: o catedrático da Complutense César Nombela escribiu hai pouco: “A política científica de calquera país ten coma un dos seus primeiros obxectivos promover a creatividade de científicos e tecnólogos, no seo dunha sociedade na que se vean estimulados e recoñecidos. As ideas e a capacidade para levalas a cabo é a clave dun sistema científico-tecnico ben artellado.” Se este obxectivo é de aplicación xeral, resulta unha cuestión crítica no caso das economías cun feble posicionamento nos mercados e unha escasa capacidade competitiva; precisamente, o caso de Galicia se atendemos aos seus baixos índices de exportación. A situación actual da economía galega pode caracterizarse por:
En resumo, a capacidade produtiva de Galicia mingua de maneira constante, unha porcentaxe elevada da xente nova cualificada emigra por falta de alternativas e os éxitos da clase empresarial galega non son abondos para producir o crecemento económico que o país necesita a fin de aumentar o seu peso na economía española e europea. En termos cuantitativos aproximados, a economía galega xera uns 30.000 postos de traballo ao ano; para acadar o ritmo de crecemento que permitise recuperar postos na economía española, teriamos que ser capaces de propiciar máis de 50.000. Por outra banda, hai que ter en conta que o principal escenario competitivo de Galicia é a Unión Europea, un bloque económico “condenado” a competir no mercado global sobre a base da diferenciación tendo en conta que o factor coste xoga contundentemente a favor de países como China, India, Rusia ou Brasil. Xa que logo, debemos innovar para ser quen de competir en mercados abertos, y habemos acadar capacidade competitiva para poder crecer suficientemente. Emporiso, os nosos recursos son insuficientes para promover un sector investigador propio e poderoso que propicie a reacción económica do país, a retención dos seus traballadores novos e a garantía da competitividade e o progreso da súa economía. A única solución pasa pola eficacia das políticas innovadoras, polo acerto na selección dos proxectos e pola promoción daquelas iniciativas que teñan a garantía da súa continuidade no sector produtivo. Análise, planificación, proxectos e ambición Nun escenario como o que se acaba de describir, abrolla como conclusión inmediata a necesidade dunha involucración directa e decidida da Administración, que debe concentrar todos os seus recursos, políticas e esforzos na detección, apoio e mesmo xeración e promoción dos proxectos que cumpran as condicións de competitividade que require o mercado de cada cadea de produción. Entendemos que o principal obxectivo de cada unha das Consellerías, así como de cada Concello ou Deputación, debe ser o artellamento das estratexias conducentes a propiciar ou facilitar este tipo de proxectos dentro dos seus territorios ou eidos competenciais. As administracións públicas galegas deben virar, na nosa opinión, en auténticas maquinarias creadoras ou “conseguidoras” de proxectos. Claro que de dicilo ou escribilo a facelo hai un longo treito. Por iso, atrevémonos a trasladar unha receita estratéxica que, con certas variantes, amosou as súas altas probabilidades de éxito nalgunha outra Comunidade Autónoma. A primeira actividade ha ser identificar as cadeas produtivas sobre as que descansará o crecemento da economía galega. Falamos de cadeas produtivas e non de sector CNAE para garantir o efecto horizontal dos investimentos en cada subsector atinxido. O Anexo 1 contén unha proposta sobre cales poderían ser esas cadeas produtivas. Haberemos identificar deseguido a relación de tendencias tecnolóxicas que se detectan na economía sostíbel e analizar a sensibilidade desas tendencias en cada unha das cadeas produtivas do Anexo 1. Desta maneira, elaboraríase unha matriz polo cruzamento de ambas as dúas variábeis (cadea produtiva, tendencia tecnolóxica) que identificaría as liñas de investigación con potencialidade para incidir no progreso da nosa economía. No Anexo 2 faise unha relación das tecnoloxías identificadas que poden afectar a calquera cadea produtiva xa que a súa aplicación pode adaptarse a distintas realidades ou problemáticas. No Anexo 3, relaciónanse as tendencias de innovación nos tres grandes sectores nos que a actividade vencellada á innovación será especialmente crítica: Enerxía, Industria e Medio Ambiente. O exercicio de interrelación entre as cadeas produtivas e as tendencias tecnolóxicas pon de manifesto o inmenso campo de traballo dispoñíbel, en dúas direccións:
Agora ben, hai uns anos, o anterior Goberno galego levara a cabo unha iniciativa similar á proposta neste artigo á que chamou PROSIGA e que quedou precisamente niso: na identificación do ámbito de traballo potencial (lístanse como curiosidade no Anexo 4 as tecnoloxías identificadas daquela). O labor difícil e de valor real principia unha vez se teñen identificados os ámbitos de actuación. Porque unha vez sinaladas as áreas onde concentrar os esforzos, é necesario dar os pasos para poñer en marcha os recursos necesarios a fin de artellar proxectos viábeis sobre a base da innovación; e a cuestión non é baladí en absoluto. Así pois, o gran obxectivo será definir o fin dos proxectos (a competitividade), os medios (a tecnoloxía) e as fórmulas de éxito (a innovación). A estos efectos, debemos entender por tecnoloxía o equipamento técnico de carácter:
que, implantado nunha cadea produtiva ou investigadora, favoreza o rendemento ou resultado final dos procesos. Por innovación, á súa vez, debemos considerar todo aquel avance diferencial que se desenvolva nas áreas da
Así definidos os conceptos de tecnoloxía e innovación, o fin último das Administracións haberá ser garantir que detrás de todo proxecto de investigación e desenvolvemento haxa unha empresa, institución ou colectivo comprometido coa posta no mercado do produto, servizo ou proceso derivado do devandito proxecto. E a mellor maneira de facelo é facilitando instalacións axeitadas, captando e integrando o asesoramento técnico experto e rebaixando o factor de risco de todo proxecto innovador a través da súa participación financeira. En calquera caso, como xa se indicou, os proxectos deben supor unha innovación en termos de proceso ou de produto. As ideas resultantes deberían someterse a unha primeira análise para avaliar a coherencia das propostas sobre a base do previsible recoñecemento no mercado e da súa viabilidade técnica, financeira e organizativa; así mesmo, debería valorarse a xeración de emprego potencial. Se a idea ou proxecto supera a análise de viabilidade, habería que agregar e integrar os distintos axentes cun interese potencial para levalo a cabo, para o cal de novo a función da Administración resultará fundamental á hora de convencer aos candidatos dos beneficios potenciais dos proxectos e de motivalos para a súa activa participación. Non imos describir aquí os medios dispoñíbeis por parte das distintas Administracións, pero si debemos subliñar que son abondos e permiten igualmente a “innovación” pola posíbel adaptación dos mesmos a cada proxecto concreto. A estrutura de axentes interviñentes debe ocupar ás distintas áreas clave para o desenlace positivo do proxecto. Ao noso xuízo, este conxunto de axentes imprescindíbeis haberán ser:
Un programa de actuación construído sobre as bases anteriores supón un monumental proxecto coa capacidad de provocar a catarse económica que precisa o país para superar un pasado deprimente e salvar un presente complexo. A planificación e a xestión son requirimentos a aplicar en todo momento, pero é a ambición, a audacia das grandes propostas, a calidade imprescindíbel para gañar o futuro que se presenta desafiante e incerto.
ConclusiónsCando recibín o convite para redactar un artigo sobre a Innovación no noso país, tiven a tentación de escribir unha colaboración típica, que quedase na capa filosófica xeral e amosase os catro datos por todos coñecidos. Pero unha vez comecei a elaboralo, decateime de que o tempo da filosofía, a abstración e as estatísticas ficou atrás. Necesitamos arremangarnos, poñermos o traxe de faena e descender á concreción das solucións claras e dos proxectos específicos. Velaquí o resultado. Pretendín, sobre todo, amosar o enorme camiño que temos por percorrer e os centos de posibilidades que os mercados abren ante nós. Porque ante todo, debemos ser conscientes de que a Innovación ten moito que ver cos mercados, coa aceptación dos clientes (individuais ou corporativos) potenciais do resultado da Innovación. E que en economías con recursos limitados (en realidade, todas pero máis as menos desenvolvidas) é absolutamente preciso non desaproveitar ningunha oportunidade e acertar sempre na dedicación dos recursos e na selección dos proxectos. Por ese motivo, son tan difíciles de entender iniciativas públicas como a Cidade da Cultura, onde se van estragar 500 millóns de euros, ou o lago proxectado en As Pontes. Respecto a esta exótica iniciativa escribín unha reflexión hai pouco noutro medio do país, que resumo como colofón a este longo artigo: “No lugar onde estaba a mina de lignito de As Pontes, unha enorme superficie de 820 hectáreas, proxéctase a creación dun lago natural coa auga do río Eume. Non estou en condicións de valorar o efecto ecolóxico da iniciativa, pero si de considerar a alternativa de aproveitar esa gran superficie para usos empresariais nun país que non pode aceptar proxectos e investimentos por falta de solo industrial. As Pontes, a poucos quilómetros do Porto exterior de Ferrol e con conexión directa á Autoestrada do Cantábrico, podería ser un lugar axeitado para a implantación dun centro económico que funcionase como forza motriz da zona.” Deixémonos de Cidades artificiais e parques de atraccións naturais e dediquemos os nosos recursos á creazón de riqueza. Nesa elección xogamos o futuro do país. ANEXO 1: Cadeas produtivas básicas no futuro económico de Galicia
1. Pesca, produtos conxelados e conserva 2. Mexillón fresco e conserva 3. Acuicultura intensiva 4. Marisqueo e conserva de marisco 5. Gando vacún e procesamento de carne 6. Leite e produtos derivados 7. Gando porcino e procesamento de porco 8. Aves e produtos derivados 9. Outras gandeirías 10. Alimentación animal 11. Cereais e produtos forraxeiros 12. Hortaliza fresca e produtos elaborados 13. Pataca e procesamento 14. Froita fresca e produtos elaborados 15. Industria do viño 16. Industria da auga 17. Textil e confección 18. Madeira, produtos derivados e tratamento de refugallos 19. Moble 20. Industria química 21. Metalurxia e maquinaria 22. Informática e Equipos electrónicos 23. Tecnoloxías da Información e as Comunicacións 24. Automóvil e empresa auxiliar 25. Construción naval 26. Industria da pedra e materiais de construción 27. Industria da pizarra 28. Xoiería, artesanía e precisión 29. Enerxía eléctrica 30. Enerxía eólica 31. Enerxía solar 32. Enerxía por biocombustibles 33. Industria medioambiental 34. Rehabilitación de edificios 35. Xestión portuaria 36. Loxística e distribución 37. | |